La distopía feminista

La distopía es un género literario que nos presenta mundos imaginados en los cuales los valores que solemos defender están trastocados. Los superclásicos del género son 1984 de George Orwell y Un mundo feliz (Brave new world) de Aldous Huxley.
La novela El cuento de la criada (The handmaid's tale)fue escrita por la canadiense Margaret Atwood en 1985. Se dice que fue inspirada por las historia de mujeres que dieron a luz en cautiverio durante el último gobierno militar en la Argentina.
Si bien ya había tenido una versión cinematográfica, su reciente y exitoso formato de serie no sólo ha llevado a su reedición sino que, a tono con la época, ha estimulado la aparición de nuevas autoras, tal como nos cuenta esta nota de The New York Times ES.

Las nuevas autoras de la distopía feminista
Por ALEXANDRA ALTER 11 de octubre de 2018

"The Water Cure", la primera novela de Sophie Mackintosh, surgió de una simple y siniestra pregunta: 
¿qué pasaría si la masculinidad fuera literalmente tóxica? CreditTom Jamieson para The New York Times
En una isla desierta, tres hermanas han sido criadas en soledad, aisladas de un brote que enfermó a las mujeres. Para protegerse de las toxinas que los hombres transmiten a las mujeres, las hermanas pasan por rituales de limpieza que incluyen un ahogamiento simulado, beber agua salada y exponerse al calor y al frío extremos. Sobre todo, se les enseña a evitar el contacto con los hombres.


Esa es la escalofriante premisa de la ópera prima de Sophie Mackintosh, The Water Cure, una historia que parece futurista y a la vez una espeluznante fábula conocida. El argumento surgió a partir de una pregunta sencilla y siniestra: ¿y si la masculinidad fuera literalmente tóxica?


The Water Cure, que aparece en la lista de nominaciones al Man Booker Prize, se une a la creciente ola de ficción distópica centrada en la mujer, obras futuristas que generan preguntas incómodas sobre la desigualdad de género generalizada, la misoginia y la violencia hacia las mujeres, el menoscabo de los derechos reproductivos y las consecuencias extremas del sexismo institucionalizado.


Para Mackintosh, esas preguntas no son abstractas.


“Cuando desarrollé la idea de un patriarcado tóxico, decidí hacerlo más sólido y físico, porque en ocasiones realmente parece serlo”, comentó Mackintosh, quien reside en Londres. “Me sentí como si no necesitara inventar un desastre, porque el desastre ya estaba ocurriendo”.
Este nuevo canon de literatura distópica feminista refleja una preocupación cada vez mayor entre las autoras respecto a la vulnerabilidad de los derechos de las mujeres y el temor a que el progreso hacia la equidad entre los sexos se haya estancado o quizá incluso retrocedido.


La mayoría de estas nuevas historias distópicas ocurre en el futuro, pero se han convertido en una manera de canalizar el enojo y la ansiedad del presente, un momento en que hombres y mujeres forcejean con los cambios de roles de género y los resultados caóticos y persistentes del movimiento MeToo. Estas historias llegan en un momento tenso y polarizado, en el que una cantidad récord de mujeres se involucra en la política y se pronuncia en contra del abuso sexual y el acoso.


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