Viejas nuevas ideas

Usamos este título para presentar esta nota de la revista Yorokobu porque, a veces, ser moderno es cosa de otros tiempos.


Comenius, el padre de la pedagogía y autor de la primera enciclopedia visual

GEMA LOZANO

05 DICIEMBRE 2018



«El antídoto de la rudeza es la enseñanza». Johannes Amos Komenský, más conocido por su nombre en latín, Comenius, así lo creía y así lo dejó escrito en 1658 en el prefacio de Orbis Sensualium Pictus, su obra para el aprendizaje del latín que se convirtió en el primer libro ilustrado para niños.
Para el filósofo y teólogo, la noble labor de la enseñanza dependía no solo de las dotes del maestro sino también de la capacidad sensorial del discípulo. «Nada tenemos en el entendimiento que no estuviera antes en los sentidos», decía. Y de ahí que:
«Si alguna cosa pudiera ser percibida por diversos sentidos, ofrézcase a todos ellos […]. Puesto que los sentidos son los fidelísimos proveedores de la memoria»
Esta premisa está presente en todas las páginas de Orbis Sensualium Pictus. Para empezar, el método Comenius para enseñar a los niños las letras se realizaba a través de un «alfabeto viviente» en el que a cada signo gráfico se le asociaba una onomatopeya. Por eso, junto a la «A» aparece dibujada una corneja debido al característico graznido que emite este ave, y la «U» se ilustra con un búho en homenaje a su peculiar ulular. ¿Hay alguna forma mejor que un niño aprenda una letra que asociarla al sonido de un animal?
Cuando el moravo presentó, a mediados del XVII, Orbis Sensualium Pictus lo definió como un «novedoso recurso para las escuelas» porque en él «todas las cosas fundamentales del mundo y de las acciones de la vida» aparecían representadas en imágenes y acompañadas de una sencilla explicación.
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